lunes, 6 de abril de 2009

Gregor Samsa, espiritualidad en el aire



















 






Originarios de Richmond (EEUU) y formados en el 2000, los vocalistas Bennett y Nikki King y los otros miembros fluctuantes de Gregor Samsa entregan discos profundos y en calma, que navegan delicadamente susurrando dentro del espacio aural, dejando una estela en el aire; existen momentos donde el sol se asoma, sonríe y vuelve a ocultarse para dejarte de nuevo en medio de un frio paralizante. La historia de esta banda originaria de Virginia (pero con miembros esparcidos por todo el segmento norteamericano) con nombre de personaje kafkiano está escrita a través de constancia y perseverancia. Escrita a partir de un profundo amor a la música y una constante y limpia creatividad, el grupo puede definir su trayectoria con sobresaliente brillantez desde que se uniesen hace ocho años. Sin haber destacado nunca demasiado en circuitos comerciales y, claro está, sin que esto signifique nada, la formación, de oscilante número de miembros, acaba de publicar su cuarto larga duración Over Air .La música de Gregor Samsa es como un bálsamo curativo,, etéreo, arrullando melodías sobre las capas de guitarras tan herederas de Slowdive como de My Bloody Valentine o los maravillosos Cocteau Twins. Con un pie en el shoegazer y otro en el post rock menos transitado, su música es como si Low sufriesen una sobredosis de Slowdive, arrullados por dos voces, masculina y femenina, alternándose y acoplándose a la perfección mientras múltiples capas de guitarra forman un maravilloso colchón sobre el que apoyarse y las secciones de cuerdas no solo resultan hermosas sino que son conmovedoras. Unas melodías que alcanzan unas cimas de intensidad y emotividad tremendas, sobre todo cuando una voz se apoya en la otra para llevarla más allá, para acompañarla al son del muro de guitarras que son capaces de tejer. De su discografía "27:36" es un trabajo realmente impactante, apto tanto para los amantes de los sonidos más etereos y melodiosos, como para los que disfrutan con los largos desarrollos de grupos más "post", Gregor Samsa se colocan en un punto intermedio en el que las melodías ganan protagonismo a los crescendos a los que tan acostrumbrados nos tienen ésta clase de bandas, en "27:36" la intensidad roza lo emocional y las melodías sobrevuelan los temas (y a nosotros) a varios palmos del suelo. Por su parte, "Rest" es un disco dinámico (a pesar de que sea calmado) remitiendo de alguna manera a la música clásica. Existen texturas aterciopeladas acariciando la piel. Grandioso, magnifico y soberbio son estas tres palabras que definen a la perfección este disco, del cual se han extraído varios temas como el increible Jeroen Van Aken para crear nuevas versiones en los estudios Desmet para la emisora radial holandesa VPRO y la colaboración del sello Kora Records. Una gema sonora para la Pascua...  

Lista de temas  
1. Ain Leuh / VPRO
2. Jeroen Van Aken / VPRO 
3. Three / VPRO 
4. Adolescent / VPRO 
5. Abutting, Dismantling / VPRO 
6. Young And Old / VPRO 
7. Du meine Leise / alternate mix 
8. XXX / GS + Tiempo 
9. Lean / GS + Bobby Donne (of Labradford)  

El disco:

http://depositfiles.com/es/files/kcuy2w3rj  

o aqui en Taringa  

http://www.taringa.net/posts/musica/2048138/Gregor-Samsa---Over-Air-(2009).html  


El nombre de la banda es tomado de un personaje de la famosa historia corta de “La Metamorfosis” de Franz Kafka. 

"Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, le vibraban desamparadas ante los ojos. «¿Qué me ha ocurrido?», pensó. No era un sueño. Su habitación, una auténtica habitación humana, si bien algo pequeña, permanecía tranquila entre las cuatro paredes harto conocidas. Por encima de la mesa, sobre la que se encontraba extendido un muestrario de paños desempaquetados -Samsa era viajante de comercio-, estaba colgado aquel cuadro que hacía poco había recortado de una revista y había colocado en un bonito marco dorado. Representaba a una dama ataviada con un sombrero y una boa de piel, que estaba allí, sentada muy erguida y levantaba hacia el observador un pesado manguito de piel, en el cual había desaparecido su antebrazo. La mirada de Gregorio se dirigió después hacia la ventana, y el tiempo lluvioso -se oían caer gotas de lluvia sobre la chapa del alféizar de la ventana- lo ponía muy melancólico..."

lunes, 23 de marzo de 2009

Jon Hopkins, luz a través de las venas de la electrónica


Jon Hopkins es un músico inglés de gran precocidad que ha trabajado con variados artistas comerciales e independientes como Coldplay, Imogen Heap, Massive Attack, y Brian Eno, contando con tres estupendos albumes, 'Opalescent' (2001), 'Contact Note' (2004) y el reciente "Insides" (2009). Junto a Coldplay, trabajó en dos canciones del álbum Viva la Vida: Life in Technicolor y The Escapist. Además tocó como artista soporte en los tres primeros conciertos del Viva la Vida World Tour. Ya en su primer álbum, Jon derrochaba sabiduría en el tratamiento de las texturas y sonidos, pero es a partir del segundo álbum donde adquiere una destreza que roza la genialidad. Contact Note respira más dinamismo y gráciles melodías, es un disco de esos de musica electronica que te llegan desde la primera escucha y no dejo de escucharlo cada vez que puedo. Aquí teneis algunos enlaces directos a la música de este artista y el acceso al nuevo álbum,Insides, pleno de ritmos quebrados, ambientes sonoros dignos de una bella banda sonora y melodías sublimes como la increible canción Light Throught the Veins... el encanto de la musica instrumental es igual al poder descomunal de una carta en blanco. Pareciera que no ocurre nada para que ocurra todo. Adentrarnos en el vacio de la posibilidad: eso es leer una carta en blanco y eso es, tambien, escuchar con oido, atento y creador, musica instrumental como la de Johann Johannsson o Jon Hopkins, que prescinde del don de la palabra para materializar mundos diferentes: aquellos perdidos por la bruma de la memoria, otros cristalinamente utopicos o algunos tan ininteligibles como una carta en blanco. Escuchen con atencion el sonido del silencio, donde vibra el instante, la plenitud del mundo y sus formas.... Luz a través de las venas... Hopkins es de esos grandes artistas desconocidos por el gran público que te hacen ver que la música electrónica tiene aún mucho que decir y sinceramente me parece junto a otros genios como Ulrich Schnauss, un paraiso y un sol brillante entre tanta maraña mediocre electrónica y pop.  

Jon Hopkins - Circle http://www.ambient-music.com/mp3s/jon21hi.m3u  
Jon Hopkins - Second Sense http://www.ambient-music.com/mp3s/jon22hi.m3u  
Jon Hopkins - Contact Note http://www.ambient-music.com/mp3s/jon23hi.m3u 


El disco Insides http://rapidshare.com/files/196535757/JHI320.rar

miércoles, 18 de marzo de 2009

Henrik Schwarz, Âme & Dixon en Club Magenta


  Cuando decimos ‘minimal’, parece que ya no decimos nada. Hace tiempo que esta   palabra ingresó cadáver en el quirófano de la jerga musical, y ningún intento de reanimarla ha surtido efecto: su significado es más hueco que el de ‘música alternativa’. Es un termino que sirve para todo, y por tanto no sirve para mucho, esto pese a haber sido usado con relativa propiedad en el arranque de su fama: en efecto, hubo un momento –años 2003 ó 2004, pongamos– en que el techno que subía con más fuerza e ingenio renunciaba a la velocidad, el recargamiento, insistía en la repetición sutil y, sobre todo, se nutría de minúsculos sonidos digitales. El problema en un principio quizá fuera no recurrir a la etimología de lo ‘micro’ –o sea, lo pequeño, lo subsónico– antes que a lo de lo ‘minimalista’ –repetitivo, pocos elementos–. En un principio sabíamos lo que queríamos decir, pero el verdadero minimalismo en el techno hace ya que yace sepultado entre toneladas de inanidad supuestamente house, supuestamente algo. Cada vez hay más paja envolviendo este grano, y uno ya se ha cansado de perder el tiempo escrutando y, lo que también es importante, intentando divulgar el verdadero significado de la cosa.

Toda esta introducción tiene mucho que ver con 
“The Grandfather Paradox. An Imprudent Journey Through 50 Years of Minimalistic Music”(BBE, 2009), el disco de sesión en el que la troupe Innervisions –Henrik Schwarz, Âme, Dixon– mete la cuchara en la escena del minimal con intenciones, por lo que se ve, didácticas y clarificadoras. Fue Kristian Beyer de Âme, hace ya un par de años, el que pronosticó que el fin del minimalismo, como el del milenarismo, iba a llegar. Y sí, está llegando en agonía lenta, y desde wl sello disquero Innervisions se ha hecho bien en apostar por una vía diferente, enraizada en el deep house y el techno clásico, pero lo que está claro es que el vuelco no vendrá de sus oficinas. El álbum comienza por donde debe con el tercer movimiento de “Electric Counterpoint” (Steve Reich), con esa guitarra de Pat Metheny que samplearon The Orb en “Little Fluffy Clouds”, el primer segmento de minimalismo americano que recontextualizó la generación rave británica–, y la placa se tuerce acto seguido por caminos caprichosos. Un disco absorvente y recomendable, de hecho es un lanzamiento importante para la música de baile en este comienzo de 2009: pocos discos de DJ habrá con tanta calidad en la selección y gusto en la mezcla como este “The Grandfather Paradox” –título tomado, por cierto, de una de las paradojas clásicas de la física que estudia la posibilidad del viaje en el tiempo, que en la cultura pop ha sido referida con total acierto en la saga fílmica “Regreso al futuro”–; quizás el problema del disco es que no pareciera ilustrar sobre minimalismo y su significado: ¿es realmente el french house de I:Cube minimalismo? ¿Lo es el soul detroitiano de Green Pickles con la voz de Marcellus Pittmann? ¿Y el intelligent techno de Metamatics? ¿Por qué no hay elementos de Manuel Göttsching, o de Philip Glass, o esos edits del prodigioso grupo krautrock Can que tan bien le salen a Pilooski? Por supuesto, el tema de la selección es personal y abierto –si hablamos de minimalismo entendido como música en la que entran en juego los mínimos elementos y la repetición ingeniosa de los mismos para crear un efecto de creatividad máxima, el material es inabarcable–, pero la intención didáctica del mix naufraga. Si pretendían esclarecerle a los jóvenes clubbers el significado de la palabra de la discordia, dudamos que lo logren. En cambio, ofrecen un disco fluvial, exquisito, sin relleno, aunque sea parcialmente minimalista. Quédese cada uno con lo que prefiera, con la ética –lo primero– o la estética –lo segundo–. En caso de optar por lo primero, rápidamente deberemos recomendarle la reedición de “Studio Eins” (Studio 1, 2009), el CD en el que Wolfgang Voigt recopiló algunos de sus tracks de esquemático, escueto e insistente techno made in Colonia planchados originalmente entre 1995 y 1997, una de las vértebras esenciales de la columna del techno reduccionista junto con los maxis de Robert Hood, Jeff Mills, Basic Channel, Daniel Bell y Richie Hawtin. La cuota de historia y memoria del mes quedaría saldada sólo con esto.

Ame, Dixon y Henrik Schwarz  comentaron sobre el disco que “cuando empezamos a pensar sobre la recopilación, teníamos en mente la idea de juntar una gran selección de minimal techno con material de principio de los 90, material que nos inspiró, como Robert Hood, Dan Bell, Plastikman, Pansonic, Mike Ink…Mientras trabajamos en el proyecto tuvimos la sensación de que había una gran y influyente musica minimalista mucho antes de que el techno empezara. Entonces estuvimos entusiasmados por combinar la musica desde los pioneros de la electronica, con temas de los abuelos del minimal techno en una forma muy moderna. En la musica minimalista hay mucho espacio entre los sonidos y esos espacios te dan muchas oportunidades para una interpretacion propia.

The Grandfather Paradox es una teoria cientifica sobre los viajes en el tiempo y fue descrito por primera vez por el escritor de ciencia ficción Rene Barjavel en su libro “Le Voyageur Imprudent”. Tomamos sugerencias desde ahi dado que sentimos como que estuvieramos viajando hacia atras en el tiempo y manipulando musica vieja con los conocimientos modernos. El hecho de que hicimos todo esto con el merecido respeto a los originales nos deja bastante seguros de que los resultados estan trayendo algo nuevo e interesante a los viejos temas, transportando el pasado hacia aqui y ahora.”

Henrik Schwarz, Âme & Dixon

Tracklist.-

Ame, Dixon & Henrik Schwartz - The Grandfather Paradox: A Journey Through 50 Years of Minimalistic

MusicCD1: Mixed 01. Steve Reich & Pat Metheny - Electric Counterpoint - Fast (Movement 3) 02. Etienne Jaumet - Repeat After Me (Âme Mix) 03. Kenneth Bager - Fragment Eleven… The Day After Yesterday Pt.1 04. Liquid Liquid - Lock Groove (Out) 05. Cymande - For Baby Oh 06. Patrick Moraz - Metamorphoses 1st Movement (Live) 07. To Rococo Rot - Testfeld 08. Mathematics - Blue Water 09. I:Cube - Acid Tablet 10. Ø - Atomit 11. Conrad Schnitzler - Electrocon 11 12. Green Pickles feat. Billy Lo & M. Pittman - Feedback 13. La Funk Mob - Motor Bass Gets Phunked Up (Richie Hawtin’s Electrophunk Mix) 14. John Carpenter - The President Is Gone 15. Yusef Lateef - The Three Faces Of Bala 16. Robert Hood - Minus 17. Raymond Scott - Bass-Line Generator 18. Moondog - Invocation


Enlace:

http://rapidshare.com/files/210482525/Club_Magenta_2009_Presenta_The_Grandfather_Paradox__Henrik_Schwarz__Ame_And_Dixon_.mp3

martes, 17 de marzo de 2009

Secretsundaze de Tobi Neumann, artista que visita CCS


Para quienes no conozcan el talento en las bandejas de Tobi Neumann , podrán enloquecer con este mix de nombre Secretsundaze que entregamos en exclusiva para los fans de El Cuarto Azul en la vispera de la llegada a Caracas de este prometedor artista que se presenta el jueves 19 de marzo en una fiesta patrocinada por Diesel y High Events en 205 del CSI.
  La carrera artística de Tobi comenzó en 1990 para la banda Milch, y en el 95 produjo el primer álbum de Bananafishbones. Un dato curioso en su biografía es su larga trayectoria en la producción de bandas sonoras para películas. En este primer período ya había musicado anuncios para televisión y cortos, y en 1996 compone y produce la banda sonora de la película -Easy day, a la que seguirán -Mädchen Mädchen y otras muchas producciones para cine y televisión. Es este mismo año cuando Tobi decide dar el salto a los platos y comienza a pinchar house y minimal en el Ultraschall @ Munich, al que siguen Sexyland y Panasonic (Berlín), Funky Chicken Club y Apollo (Colonia) y como residente en el Muffathalle de Múnic, además de una gira como discjockey y guitarrista en el proyecto de Disco B -Suchtrupp, en el 97.
  A partir de 1998 su carrera como deejay y productor se dispara. Crea su propio club Flokati junto a Marcus Kanzler los viernes en el Ultraschall, produce el -Come to sin´ de Bananafishbones (ger. Charts Top 20) y comienza a trabajar para Chicks on Speed, con las que actuó en el Sonar 2000 y cuya co-producción -Kaltes klares wasser´ consiguió los primeros puestos en las listas europeas el año 2001. Es el responsable del sonido peculiar, medio electrónico medio indie-pop de esta banda. Y es que Tobi Neumann ha estado detrás de las producciones y remixes de/con Sterne, Bananafishbones, Chicks on Speed (C.O.S.), Dj Hell, Patrick Pulsinger, Disko B... Dakar & Grinser, Egoexpress, Gry, Ricardo Villalobos, 2Raumwohnung, Sieg über die Sonne, Ladytron y Tocotronic entre otros. 
 Neumann ha pinchado en una larga lista de clubs y festivales, sobre todo después de su participación en la Love Parade y su gira con Sven Väth en 1999: WMF, Loveparade, DJ-sets en Berlin, Hamburg, Matrix in Zürich, U60311/Robert Johnson/Monza/Dorian Gray Frankfurt, Loveparade Berlin, Amnesia/Space Ibiza, MTV Hacienda, le Rachdingue Girona, Blauer See Ratingen, il Presidente Popkom 2000, Futura Festival Sarajewo, Ultraschall/Flokati @ Munich... (2000); DJ Sets Cologne, Frankfurt, Munich, Chicago, Amnesia / Space @ Ibiza, Mayday Poland, Loveparade Berlin, all over Germany, Resident @ Monza Club Frankfurt, Time Warp, Love Family Castle & Park, The End London, Blauer See Ratingen, Vision Switzerland, Pollerwiesen Cologne, Paleo Festival; (2001). 
 En el 2000 crea GLOVE junto a Thies Mynther (Superpunk, Stella, Phantom Ghost, Glove) y el 2001 se traslada a Berlín. Este año será para Tobi Neumann decisivo en su carrera: su ya mencionado hit producido con Chicks on Speed y Malaria entra en los primeros puestos; edita sus primeras propias producciones para Cocoon Records (Glove); recibe el premio al vinilo más vendido en Alemania (C.O.S. -kaltes clarees wasser´) y es nominado por el mejor remix nacional (-sexy girl´). La trayectoria de Tobi Neumann va en aumento. El 2002 ha producido el segundo álbum de Chicks on Speed; ha hecho remixes de Sven Väth, Golden Boy with Ms. Kittin (Charts Germany, England), Westbam, Smash TV, Phantom Ghost, Peaches (Charts Germany, England), Khia, Die Raketen, Human League...; y ha tocado en múltiples clubs y festivales internacionales: Time Warp, Mayday, Loveparade, Streetparade Zürich, WMC 2002 Miami, Tribecca Grant NYC, WOMB Tokyo, Ladomat @ Sonar Barcelona. 
 Que carrera de mareante ascenso...Ahora disfruten de una excelsa sesión de Toby Neumann que será radiada el mismo día que pincha en Caracas.

Enlace:

 http://rapidshare.com/files/202982700/01-va-secretsundaze_presents_tobi_neumann.mp3

miércoles, 25 de febrero de 2009

Hans-Peter Lindstrøm sicodelico, cósmico y genial



 Busquemos el porqué de la exhuberancia de Hans-Peter Lindstrøm en lo peculiar de su formación como productor. Amante del country y el rock clásico, el noruego se acercó por vez primera a la electrónica movido por la curiosidad, el interés por descubrir cómo se construye una pieza de dance contemporáneo.

 Funk cósmico o Nu disco, son algunos de los apelativos que describen a la perfección el sonido característico del noruego Hans-Peter Lindstrom, que tanto destacan en todas y cada una de sus producciones, no en vano, muchos aun tenemos en mente esa maravilla que fue I Feel Space, y que tanto nos conmovió hace unos cuantos años.

Pues este año, este adalid del funk mas futurista, titulo que comparte junto a gente como su amigo, y eterno compañero, Prins Thomas o el sorprendente Alden Tyrell, ha vuelto a sorprendernos con una magna obra, un mini LP, que consta solo de tres temas, pero de larguísima y suntuosa duración, al estilo de los inacabables discos de Tangerine Dream y los grandes representantes del krautrock, sin olvidarnos, por supuesto, de esa maravilla que es el Autobahn de Kraftwerk.

Se trata de una bella obra llamada Where You Go I Go Too, que se mueve entre atmósferas cercanas al ambient paisajístico, y al sonido moroderniano, como bien retrata el primer tema, homónimo del LP, que nos recuerda enormemente a los trabajos del ilustre italo americano, creador de The Chase, pero con unos aires que parecen venir inspirados por los heraldos cósmicos alemanes, e incluso, con alguna reminiscencia al rock progresivo.

La escucha de este track, aun durando casi media hora, no supone una ardua tarea, mas bien al contrario, ya que nos encontramos ante una maravillosa retrospectiva de algunos de los mejores sonidos que ha dado la música, desde el etéreo sonido de Neu! hasta el increíble hedonismo de Moroder, pasando por las abluciones musicales de Future Sound Of London, la filosofía musical de Brian Eno, incluso en su época con Roxy Music, el toque blade runninano de Vangelis, y así seguiría, hasta el infinito y mas allá, que es hacía donde te transporta esta pieza, un tema que no deseas que acabe bajo ningún concepto.

El siguiente track, llamado Grand Ideas, no se queda atrás, siguiendo esa línea Moroderniana, pero dejando el lado mas krautrockero, para introducirse en el italo disco, facturando un sonido mucho mas cercano al high energy que a las guitarras siderales de Can o Neu!.

A pesar del carácter eminentemente sintético de la pieza, no podemos dejar de percibir un enorme toque épico y electrizante. De nuevo, durante toda la duración del track, las sensaciones que nos vienen a la mente y que se introducen bajo nuestra piel son indescriptibles, siguiendo la maravillosa estela marcada con el tema inicial.

Cierra la obra la bellísima The Long Way Home, mucho más introspectiva que los dos tracks anteriores, pero de una belleza increíble.

Durante el mas de cuarto de hora que dura el tema, no podemos dejar de pensar en los sonidos cercanos al post funk psicodélico, el sonido Philadelphia y, por supuesto, los sonidos Morodernianos mas evocadores, y, en esta ocasión, los heraldos cósmicos vuelven a tomar cierto protagonismo, regalándonos otra maravilla sonora que consigue volver a ponernos la piel de gallina, y con ganas de escuchar esta maravilla una y otra vez.

Con solo tres titánicos tracks, Lindstrom consigue ofrecernos un trabajo de una hermosura sin precedentes, una maravilla sónica como hacía mucho que no escuchábamos, sin dudas se hablará de esta obra por mucho tiempo. Si nada lo remedia, nos encontramos ante el firme candidato a copar la cima de los mejores discos del presente año.

Lindstrom - Where You Go I Go Too (Smalltown Supersound)

1.Lindstrom - Where You Go I Go Too

2.Lindstrom - Grand Ideas

3.Lindstrom - The Long Way Home

Aqui esta el enlace para que oigan esta magnífica placa:

 http://rapidshare.com/files/202694286/Club_Magenta_2009_Presenta_a_Lindstrom_con_su_LP_Where_you_go_I_go_too.mp3


Un mix sicodelico y soñador para noches de bruma


¿El mejor mix del año? Una sesión de antología que arranca con dos largos minutos de una grabación de campo (los sonidos de la naturaleza como otra forma de música) y se cierra con una clasica melodía de los años cincuenta. “Sleepwalk”, como su nombre bien parece indicar, se apropia de la mezcla para proponer un fascinante paseo por el subconsciente. Optimo (DJ Twitch y DJ Wilkes) han planteado una sesión narcoléptica que invita a cerrar los ojos y a sumergirse en los planos secretos de las canciones. Coil (que aquí aparecen con su magnífica “Cold Cell”) o Nurse With Wound (representados con “Funeral Music For Pérez Prado”) levantaron su leyenda con estas mismas premisas. Al menos en su primera mitad, “Sleepwalk” se vuelve un placer psicodélico sin que en sus cortes aparezca el mínimo atisbo de música psicodélica, tal y como nos la ha vendido la historia del pop. Las frecuencias electrónicas de Raymond Scott, los ritmos repetitivos de Cluster o el contrabajo autista de Arthur Russell ponen los mimbres para lo que podría ser un viaje lisérgico de primer orden. Podemos identificar una segunda parte del set en el momento en el que entra una de las voces más alucinantes que jamás se haya atrevido a cantar, la de Karen Dalton. Aquí la cosa deja de entrometerse en nuestra psique y, entre el jazz groove de Duke Ellington, la orquesta de Mulatu Astatke y el punto crooner de Lee Hazlewood, poco a poco vamos poniendo los pies en la tierra. Poco a poco vamos aterrizando y tomando conciencia de una sesión con la que los escoceses Optimo han dejado la técnica en casa para apostar por unas nuevas reglas en la mezcla. Lo que se pretende es volver a ser conscientes del enorme valor de la música en una época de locura informativa y percepciones instantáneas.  
Tracklist 
01. Chris Watson - No Man's Land (Extract)
02. Nurse With Wound - Funeral Music For Perez Prado
03. Coil - A Cold Cell in Bangkok (Exclusive mix by Peter Christopherson)
04. Tuxedomoon - In a Manner of Speaking 
05. Eden Ahbez - La Mer
06. Raymond Scott - Sleepy Time
07. Cluster - Sowiesoso
08. Eno, Moebius and Roedelius - Broken Head 
09. Arthur Russell - This Is How We Walk on the Moon
10. Damon - Don't You Feel Me? 
11. Karen Dalton - Something On Your Mind 
12. Duke Ellington - Moonbow 
13. Future Pilot AKA - Terry Bina 
14. Mulatu Astatke - Yègellé Tezeta 
15. Nitty Gritty Dirt Band - Nashville Blues 
16. Lee Hazlewood - Whole Lotta Shakin' Going On 
17. Wall of Voodoo - Ring of Fire 
18. Chris and Cosey - Sweet Surprise 
19. The Lady Vanishes - Sleepwalk

Enlace para bajar este asombroso mix 

http://rapidshare.com/files/202609279/Club_Magenta_2009_Optimo.mp3

lunes, 9 de febrero de 2009

Atmósferas clásicas en un mundo digital

                                                                      Michael Nyman




  Las relaciones entre la música académica -también llamada culta o clásica-  y la creación electrónica es un campo difícil de delimitar gracias a fronteras sonoras bastante porosas y límites imprecisos. Sin embargo, el lenguaje orquestal  de  instrumentos acústicos, plasmado en los pentagramas y el de las partituras digitales recreadas por computadoras, teclados y samplers  parecen estar más cerca que nunca con una nueva generación de artistas inmersos en una sociedad del  bienestar, del internet y de la globalización; y que tienen una cultura musical tan amplia que sus creaciones trascienden la electrónica. Compositores que intentan redefinir la belleza en la era del ordenador e investigan sin miedo alguno las fronteras del avant garde, la experimentación y el pop donde clicks, bleeps, glitches, sonidos sintetizados, cuerdas trémulas y pianos cristalinos colisionan en las composiciones de una serie de artistas que usan los instrumentos habituales de la música culta pero en un contexto de estudio  donde se les adereza con un ambiente electrónico, esto con resultados a menudo  más emotivos que vanguardistas. A diferencia del rock, quien siempre miró a la música culta con recelo y acuñaron el despectivo término  “sinfónico” cuando se realizaba el censurable maridaje entre ambos mundos musicales, la electrónica muestra una afinidad, fascinación  y cercanía  hacia lo que los británicos denominan “modern classical” que no es otra cosa que la continuación de una larga tradición musical occidental sin elementos de la influencia afroamericana (jazz, soul, funk, disco, R&B).  Artistas y sellos musicales que destacan en esta escena electrónica y neoclásica incluyen al atmosférico Miasmah, escudería noruega creada por Erik K. Skodvin que se considera asi misma como una “pequeña institución cultural que edita música para escenas y lugares” y representa creadores como el norteamericano Rafael Anton Irisarri, el francés Encre y el joven instrumentista Greg Haines; Nonclassical  fue fundado por el compositor Gabriel Prokofiev en 2004 y este nieto  del gran creador ruso de Pedro y el Lobo entre otras obras maestras  dirige un sello clásico “alternativo” que reta las nociones de la música culta en las grabaciones del dúo Génia & John Richards y su propio grupo The Elysian Quartet, una mezcla de cuarteto de cuerdas y experimentación electrónica, que han editado incluso remixes; los sellos germanos City Centre Offices y  Staubgold no solo editan electrónica de avanzada sino que cobijan a finos creadores limítrofes como Swod, Marsen Jules o Ekkehard Ehlers; los refinados británicos de Leaf, hogar del fabuloso nipón Susumu Yokota, la delicada francesa Colleen o el mexicano Murcof. Finalmente,  el exitoso sello Type es el más reconocido de esta tendencia y fue creado por los británicos John Xela and Stefan Lewandowski después de encontrarse por casualidad en una discotienda, fichando artistas electrónicos que flirteaban abiertamente con lo clásico como Julien Neto, Ryan Teague, Deaf Center, los proyectos paralelos del artesano sonoro Keith Kennif –Helios y Golmund-. Machinefabriek, Midaircondo, Peter Broderick, Sylvain Chauveaud, Khonnor y The North Sea entre otros.  A esto se suman innumerables músicos independientes como el misterioso pionero William Basinsky, el genial compositor alemán Max Richter, el emotivo cuarteto de Nueva York con nombre kafkiano, Gregor Samsa y los celestiales artistas islandeses Amina, Hilmar Orn Hilmarsson, Sigur Ros y Jóhann Jóhannsson.








    
                                                           Cendre








                                                                                                                                                                                Ruichi Sakamoto


Impresionismo y ambiente

 

                                                     

   La música electrónica nació  contemporánea  pero su historia no es lineal o coherente y se halla plagada de inflexiones a veces inexplicables. Se trata de una apasionante historia del progreso y la asimilación de la tecnología por parte del ser humano en su vida y en su arte. En el libro “The Ambient Century. From Mahler to trance” de Mark Prendergast (Bloomsbury 2000) se sitúa el auténtico  comienzo de la música ambiental no en los impresionistas franceses como Claude Debussy o Erik Satie sino en el cuarto movimiento de la novena sinfonía de Gustav Mahler. El libro ofrece además un concepto de música ambiental más amplio y libre de su desarrollo en un siglo de historia y destaca dos características esenciales: su capacidad para deconstruir las formas musicales de occidente e influenciar en la tecnología de grabación.

  Sin embargo, la música limpia, concisa, melancólica y silenciosa del  controvertido Erik Satie y sus  Pieces Froides o las bellas, Gymnopedies constituyen un claro y muy citado precedente de las suaves texturas desarroladas por el ambient.  Desde allí esta música de textura y atmósfera va pasando por ilustres antecedentes como John Cage, padre de la música aleatoria y creador de paisajes sonoros; Iannis Xenakis, arquitecto y compositor  de una compleja música matemática; y el minimalismo de Steve Reich, Philip Glass, La  Monte Young y otros artistas de esta escuela que preconiza la repetición constante –con ligeras variaciones- de estructuras musicales reducidas a lo mínimo. El minimalismo en su faceta más popular, como la creada por los británicos Michael Nyman  y Gavin Bryars, impactó profundamente en el genio “renacentista” multidisciplinar de  Brian Eno, quien convierte el estudio de grabación en un organismo creativo, al ser productor de artistas pop como Roxy Music, David Bowie, Talking Heads o U2; es además un prolífico compositor y creador del Ambient Music en 1975. Un año antes, Michael Nyman había escrito un libro de cabecera para toda esta historia, titulado  “Música experimental: de John Cage en adelante”, un texto que codificaba los hallazgos del minimalismo y sienta las bases del presente ambiente neoclasico. El concepto de ambiente está asociado con las artes decorativas, lugares donde la gente se reúne (lounge), con el planeamiento de espacios urbanos y suburbanos, y en el ámbito del estudio de grabación lo que los ingenieros de sonido llaman ambiente es una dimensión espacial conferida  al sonido con cierto grado de eco y reverberación.  Cuando Brian Eno escogió el termino ambiente para definir sus calmadas composiciones de mediados de los años setenta –como la serie Ambientes entre 1978 y 1982 y su fundacional Música para aeropuertos- de seguro que tuvo en mente las ricas connotaciones de este término que implica colorear una atmósfera con un sentido de espacio y profundidad, y rodear al escucha con sonidos que a menudo se funden con el paisaje. Brian Eno definió su música como “una nube o un río; no cambia mucho pero nunca deja de cambiar y es tan ignorable como interesante”.  Las texturas delicadas del ambient van evolucionando de forma subrepticia durante los primeros años ochenta en las composiciones de amigos y discípulos de Brian Eno que editan en el sello EG como Harold Budd, Michael Brook, Laraaji, John Hassell  entre muchos otros. Diferentes aproximaciones van confluyendo en lo que hoy día conocemos como neo clasicismo electrónico, incluyendo la música incidental para películas y el retorno a la instrumentación acústica tras largas etapas de experimentación electrónica.





Paísajes cinemáticos

 Las bandas sonoras de películas son la auténtica música clásica popular del siglo XX ya que los compositores para cine como el legendario Ennio Morricone, Nino Rota, John Williams, Hans Zimmer o Angelo Badalamenti transmiten el lenguaje tonal y armonías del impresionismo  y otros movimientos clásicos pero rebajan su complejidad y así sustituyen a la música clásica en el imaginario del colectivo mayoritario, alienados afectiva y emocionalmente de los experimentos serialistas, dodecafónicos y experimentales que hacen de la música culta un coto cerrado para una elite especializada  Para el autor español Javier Blánquez, compilador del libro “Loops, una historia de la música electrónica”  aquí se halla un pilar de las actuales composiciones del neoclasicismo electrónico,  ya que “compositores como Max Richter  o Jóhann Jóhannsson se sirven de la electrónica únicamente para enriquecer unas partituras que andan a caballo entre la música fílmica de Mychael Nyman y el llamado minimalismo sacro de John Taverner, Henrik Gorécky y el idolatrado compositor estonio  Arvo Pärt.”  Uno de los artistas más interesantes del neoclasicismo, Keith Kenniff, ha firmado obras cruciales bajo el apolíneo nombre Helios y Golmund, trabajos que documentan la influencia de las bandas sonoras y el movimiento del rock “indie” en la nueva electrónica paisajística, al construir a partir de un puñado de notas de piano una sinfonía orgánica en constante evolución. El artesano sonoro de discos de ambient fílmico como Unomia (2004), Eingya (2006) y su reciente Ayres (2007) gusta de “películas lentas en las que no ocurre casi nada y cuando la música suena se puede de verdad escuchar. Y suele ser una música hermosa, sutil.”

 Otro factor relevante es el creciente desinterés en la electrónica pura y el regreso al uso de instrumentos acústicos en todo tipo de grabaciones contemporáneas, desde el house “orgánico” de finales de los años noventa al pop electrónico de la variopinta e influyente hada islandesa Bjork, quien retoma elementos acústicos y se apoya en orquestas en discos como Homogenic (1997) Vespertine (2001) y Medulla (2004).  La posterior llegada del movimiento “indietrónico” en los turbulentos inicios del nuevo milenio, con sellos de electrónica melancólica y pop de cámara como los germanos Morr Music, City Centre Offices, Karaoke Kalk o Payola,  consolidan el retorno acústico y la sonoridad orquestal  dentro de la creación electrónica gracias al genio de artistas como el danés Jonas Munk Jensen (Manual), el minimalismo del germano Jörg Follert  (Wunder, Wechsel  Garland), las melodías cinemáticas del belga Arne Van Petegem  (Styrofoam) , la cristalina belleza ambiental de la dupla de Antony Ryan y Robin Saville (Isan) y muchas memorables composiciones de Arovane, Lali Puna, Herman & Kleine, Schneider TM, Max de Wardener y Solvent . Estos músicos y buena parte de los mencionados previamente comparten el gusto por el impresionismo, música ambiental, orquestas tonales y suntuosas, bandas sonoras, pianos resonantes y electrónica minimalista, creando una música plena de sentimiento, eclecticismo  y grandeza.

 


Brian Eno,  maestro "no músico" creador del ambient electrónico








                                                                                                                                         
                                                      


    
        


Susumu Yokota